habitación

ya me volví a quedar sólo, tiritando
en esta cama, que nadie quiere
en este faro miope
de transcendente luz

ya volví a caer a las fosas abiertas de mi infierno
espejo roto que me sigue
ceniza con dignidad
amable fuego perecedero
que arde por mis carnes

confundido y solo
te espero
en la humilde morada de mis letras
entrañable cielo

disoluto
vuelvo a lanzar los dados
esperando que el tacto caliente de tus manos
desplace ahora, mi apabullante miedo. 

[a-m]